Ir al contenido principal

John Doe

John Doe es todos y ninguno; está y no está; es y no es; todo el mundo dice que existe, pero nunca nadie le ha visto; nunca nadie le ha conocido ni conoce a nadie que le haya conocido. Es el responsable de guerras, de masacres, de injusticias, del empobrecimiento de muchos para el enriquecimiento de unos pocos. Buscó en los árabes a un enemigo común para unificar Europa a través de las idílicas cruzadas, llevó las plagas al nuevo mundo para adueñarse de él.

Cada vez que te tomas una Aspirina o abres una lata de Coca-Cola le estás enriqueciendo, a la par que envenenas tu cuerpo con sustancias adictivas que te llevan a una espiral de consumo y que hacen que John entre en una espiral de enriquecimiento ilimitado. Su riqueza es su condena; es esclavo de su fortuna, no puede parar de ganar dinero. Y cada céntimo que obtiene, lo saca engañándote o contaminando tu cuerpo; es poco más que un parásito alojado en tu sociedad, que la consume vorazmente sin aportar ningún beneficio.

Dichosos los descerebrados que piden créditos que nunca pagarán, pues encontrarán en John Doe la escusa para decir que el sistema les robó; dichosos ,los vagos, pues ellos saben que no trabajan porque John Doe así lo quiere y no les queda más remedio que estar todo el día en el bar; dichosos, en general, todos aquellos que culpan del fracaso que es su vida a John Doe, porque no les ha permitido ser aquello con lo que soñaron desde críos.

Fue John Doe quien creó la gran conspiración o es, por el contrario, la gran conspiración la que creó a John Doe. Cúanta gente se enriquece a costa de los demás diciendo que hay gente que se enriquece a costa de los demás? Qué gana John Doe en todo esto? Le interesa que se sepa de él? No es más beneficioso, por contra, para sus detractores? No te parece sino una nueva religión, el John Doismo? No es, acaso, John Doe un anticristo pérfido y malvado que nos manipula como títeres y nos da pan y circo mientras él disfruta de los placeres reales? No son, acaso, el pan y circo, los placeres reales?

No entiendo nada; tú entiendes algo? No paro de oír hablar de "Holywoodienses" y fantásticas teorías y filosofías sobre grandes magnates de todo, que lo controlan todo, que lo quieren todo, que son el todo; no paro de oír hablar de que existe gente que nos envenena, que nos enferma para luego sanarnos, que oculta para luego mostrar; no paro de oír hablar, esa es la cuestión, que sólo oigo hablar, pero no veo actuar. La gente da por sentado que un medicamento está hecho por un ente sobrenatural y paternalista que, como si de Dios se tratara, vela por los humanos y les conduce hacia una vida libre de enfermedades; sin embargo esta gente, panadera, cobra el pan, mecánica, cobra las reparaciones, fontanera, cobra por porque vuelvas a tener agua caliente. Por qué ellos cobran por su trabajo y critican a quien cobra por su trabajo? Quién es realmente John Doe?

Mi decisión es sencilla; no creo en John Doe. De este modo, si no existe, estoy en ventaja, pues, como pienso que no existe y realmente no lo hace, no pierdo el tiempo en complejas elucubraciones que me impidan conseguir mi objetivo y, si por el contrario existiera, al no creer en él, no entorpece la consecución de mi objetivo que no es más que, en definitiva, autorealizarme y cuando llegue el día del juicio saber que abandoné este planeta inmortalizándome en él, pues establecí mi propia conducta y seguí mis propias pautas.

No obstante, no niego a John Doe, de hecho, es muy probable que exista, sobre todo después de lo visto en política, pero nunca me impedirá hacer lo que quiero pues, precisamente, si no lo hiciera, estaría haciendo que él consiguiera su propósito sin tan siquiera tener que empezar guerra alguna.

Creeré en John Doe cuando se manifieste físicamente; hasta ese día, sabré que John Doe está realmente dentro de mí, en mi conformismo, en mi pereza, en mi miedo a ser libre y adaptarme a un amo justo; tú eres el John Doe al que tanto temes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tú, yo; nosotros

Imagina que vas andando por un desierto un tórrido día en el que el calor funde tu razón y cualquier esperanza de supervivencia se desvanece a cada paso, entorpecido por la deslizante arena, que tembloroso te lleva hacia ninguna parte. Es en ese mismo instante, cuando ya nada vale nada, que vislumbras la salvación, un pueblo rodeado de verdor y vida atraviesa tu pupila, activando el último hálito de supervivencia que reside en tu interior. Cuál es tu sorpresa que, según vas alcanzado la ansiada meta hayas un precipito que separa desierto y oasis, vida y muerte; algo que puedes tocar con tu mirada, pero que tus sedientos y ajados labios no pueden obtener, por mucho que lo deseen. Surgen, en ese mismo instante dos alternativas: puedes precipitarte al vacío y confiar en tu pasado darwiniano, que afirma que provienes de un ave que ha evolucionado hasta ser un mamífero, consiguiendo alzar el vuelo y llegar ipso facto a tu objetivo o bien puedes usar tu ingenio de humano para conseguir ...

Causalidad - Casualidad - Culpabilidad

Que cuando llueva se moje la calle, es causalidad. Si en el justo momento en el que un avión sobrevuela tu cabeza, se pone a llover, es casualidad. En cualquiera de los dos casos, si te mojas, sin duda, es culpa tuya. Es el momento de que agudices tu autocrítica y aceptes tu responsabilidad; tal vez tú seas el único culpable de que las cosas te vayan mal. Sé que esto que digo es muy impopular, pero si me sigues sabrás que busco la infama . Si quieres ser otro adepto de una doctrina de autocompadecimiento y que con mis palabras y mis críticas a un tercero te sientas más realizado en tu vida y dejes escapar otro maravilloso día pensando que la culpa de tus fracasos es de los demás, este no es tu sitio. Sin embargo, conozco un programa de mucha pegada que puede ayudarte. Lo televisan los domingos por la noche y está encabezado por un señor simpático al que le gusta armar "follones". Él es un claro ejemplo de que, a veces, es peor el remedio que la enfermedad. Es un filósofo de...

El club de los silenciados

Tengo la necesidad de contarte tantas cosas, de escribir tanto, que a veces me sucede que en un mismo párrafo mezclo mil ideas y cuando me detengo a leerlo observo que no he hecho mas que esbozar frases inconexas y que, pese a que una por una cobran gran sentido, en su conjunto, el mensaje se difumina y pierde el espíritu crítico y la objetividad de la propia sentencia. Lo más curioso es que no es la primera vez que observo este fenómeno; al parecer, la naturaleza se fundamenta en unos pocos axiomas y tiende a propagarse en base a ellos, creando una infinitud de circunstancias y opciones pero que, en esencia tienen un denominador común. He comprobado este comportamiento en mi, en ti y en todas las personas que te rodean; cuando estamos solos y tenemos un momento de lucidez, el suficiente como para poder hablar con nosotros mismos pero sin articular ni una palabra, es en ese momento en el que no pensamos en comprar, tener o ser; sencillamente nos limitamos a comprender, a razonar y a...