Ir al contenido principal

Dejemos la filosofía para los filósofos

Buenos días en caso de que estés leyendo esto por el día o buenas tardes si lo estas haciendo por la tarde, o bueno, puede que yo esté escribiendo esto por la tarde pero para ti sea aún de día...
...basta!

Vives en un auténtico mundo de verborrea y chistes fáciles, aderezados omnipresentemente por un toque de decadencia y desidia que no hacen más que secar la fuente de esperanza que te habías prometido a ti mismo desde que eras un crío. Me estoy enrollando cual filósofo mesando su tupida barba blanca, en busca de Dios y del universo.

Por qué no dejamos la filosofía para los filósofos? El mundo iría mucho mejor. Cada vez que enciendo la televisión, me imagino que estoy presenciando la apología de Platón, una actuación con toda la plana mayor, tras la cual yace con lustre un paisaje palustre...
...estoy volviendo a hacerlo! Cuando te enrollas más que una persiana es porque:


  • A. No tienes ni idea de lo que estás hablando.
  • B. Tratas de convencer a alguien que sí que tiene idea de lo que está hablando.
  • C. Te crees superior a tus oyentes y sientes que tienes que explicar aquello de lo que no tienes ni idea con infinidad de palabras absurdas que no hacen más que adornar tu inteligencia.
  • D. Eres tonto.


Vives en un auténtico mundo de verborrea y chistes fáciles, aderezados...
...espera, esto no lo he dicho ya antes? Tal vez se me haya impregnado el saber hacer de todos los medios de incomunicación que repiten una y otra vez lo mismo para creerse sus propias mentiras. Cuando repites una y otra vez lo mismo es porque:


  • A. Estás mintiendo.
  • B. Tratas de convencer a alguien que NO está mintiendo.
  • C. Te crees superior a tus oyentes y sientes que tienes que explicar aquello que sabes que es mentira una y otra vez.
  • D. Eres muy tonto.


Por eso, apreciado lector, voy a diligenciar todas aquellas cuestiones que te afligen, en el tiempo que tardas en quitarte los zapatos y ponerte cómodo:


  • Existe Dios?: Qué más da. Si existe, gozarás de su benevolencia; si no, cuando mueras, todo dará igual. No pierdas el escaso tiempo en este planeta pensando en hacia dónde irás cuando lo abandones.
  • Existe el alma?: Qué más da. Si existe, se resolverá también tu primera duda y serás dichoso; si no existe, no te preocupes, nadie se dará cuenta.
  • Viajo mucho como este mundo cool me exige o soy un soso que le gusta quedarse en su tierra? Qué más da. Se trata de ser feliz, no de hacer ver que lo eres. Vas a hacer algo que te aburre para aparentar algo que no te gusta? Si la respuesta es sí, eres tonto. Además, piensa que antes de que existieran los aviones, lo más lejos que viajabas era a 200km y antes de que existieran los coches, al pueblo de al lado... ... hace dos siglos escasamente que tenemos coches, que comparados con los cuarenta mil años de existencia de nuestra raza de "mono que se cree listo", no conduce a pensar que viajar millones de kilómetros en tu vida sea una necesidad natural que debas satisfacer.
  • Soy desdichado y no disfruto de la vida porque no nado en millones? Si buscas felicidad en el dinero, la encontrarás siempre en porciones embutidas y artificiales; la felicidad auténtica está dentro de ti mismo; se llama cerebro y celebro que hagas uso de él leyendo estas líneas.
  • Soy un pringado porque no tengo un cuerpo de Espartano? Si un tío que viste con corbata pero sin ponerse camisa, se depila y se echa aceite justo después de pincharse en todos sus músculos mierda que acabará por matarle, lleva un pelo que provoca carcajadas y se viste como si le hubiera vestido su peor enemigo te llama pringado, puedes hacer dos cosas: estrecharle la mano diciéndole: gracias a Dios, veo que no soy el único pringado por aquí o volver a formularte la primera pregunta y, en caso afirmativo, encomendarte a él y dejar que te lleve al reino de los cielos para que pase de ti el cáliz de soportar a ese homínido súper desarrollado.
  • Estaré guapo así? Qué dirá la gente? Qué opina mi perro de mí? Muérete ya si de verdad te haces estas preguntas con frecuencia. Está más que comprobado que un fuerte autoestima y sentido del humor, hace que la gente te vea sexy, aunque cuando naciste y tu madre preguntó si eras niño o niña, la doctora le respondiera que primero estaban determinando si eras de la especie humana. Que la gente diga lo que quiera. Por definición, la gente te ignora; si te critican es porque son idiotas acomplejados. Creo que tu perro opina que eres un tío cojonudo porque le pones comida y que le caes muy bien porque le sacas a mear y recoges sus cacas.

Ahora viene ese típico párrafo final de conclusiones y tal. Resumiendo: sé consciente de lo que tienes, aprovéchate al máximo y estarás feliz de lo que eres. Vive con realismo y alegría. No puedes evitar que traten de joderte; que te afecte, depende de ti.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Causalidad - Casualidad - Culpabilidad

Que cuando llueva se moje la calle, es causalidad. Si en el justo momento en el que un avión sobrevuela tu cabeza, se pone a llover, es casualidad. En cualquiera de los dos casos, si te mojas, sin duda, es culpa tuya. Es el momento de que agudices tu autocrítica y aceptes tu responsabilidad; tal vez tú seas el único culpable de que las cosas te vayan mal. Sé que esto que digo es muy impopular, pero si me sigues sabrás que busco la infama . Si quieres ser otro adepto de una doctrina de autocompadecimiento y que con mis palabras y mis críticas a un tercero te sientas más realizado en tu vida y dejes escapar otro maravilloso día pensando que la culpa de tus fracasos es de los demás, este no es tu sitio. Sin embargo, conozco un programa de mucha pegada que puede ayudarte. Lo televisan los domingos por la noche y está encabezado por un señor simpático al que le gusta armar "follones". Él es un claro ejemplo de que, a veces, es peor el remedio que la enfermedad. Es un filósofo de...

Tú, yo; nosotros

Imagina que vas andando por un desierto un tórrido día en el que el calor funde tu razón y cualquier esperanza de supervivencia se desvanece a cada paso, entorpecido por la deslizante arena, que tembloroso te lleva hacia ninguna parte. Es en ese mismo instante, cuando ya nada vale nada, que vislumbras la salvación, un pueblo rodeado de verdor y vida atraviesa tu pupila, activando el último hálito de supervivencia que reside en tu interior. Cuál es tu sorpresa que, según vas alcanzado la ansiada meta hayas un precipito que separa desierto y oasis, vida y muerte; algo que puedes tocar con tu mirada, pero que tus sedientos y ajados labios no pueden obtener, por mucho que lo deseen. Surgen, en ese mismo instante dos alternativas: puedes precipitarte al vacío y confiar en tu pasado darwiniano, que afirma que provienes de un ave que ha evolucionado hasta ser un mamífero, consiguiendo alzar el vuelo y llegar ipso facto a tu objetivo o bien puedes usar tu ingenio de humano para conseguir ...

El club de los silenciados

Tengo la necesidad de contarte tantas cosas, de escribir tanto, que a veces me sucede que en un mismo párrafo mezclo mil ideas y cuando me detengo a leerlo observo que no he hecho mas que esbozar frases inconexas y que, pese a que una por una cobran gran sentido, en su conjunto, el mensaje se difumina y pierde el espíritu crítico y la objetividad de la propia sentencia. Lo más curioso es que no es la primera vez que observo este fenómeno; al parecer, la naturaleza se fundamenta en unos pocos axiomas y tiende a propagarse en base a ellos, creando una infinitud de circunstancias y opciones pero que, en esencia tienen un denominador común. He comprobado este comportamiento en mi, en ti y en todas las personas que te rodean; cuando estamos solos y tenemos un momento de lucidez, el suficiente como para poder hablar con nosotros mismos pero sin articular ni una palabra, es en ese momento en el que no pensamos en comprar, tener o ser; sencillamente nos limitamos a comprender, a razonar y a...