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Error 404: Reality not found

Últimamente todos nos hemos vuelto muy importantes; o al menos eso parece, en vista de que mire a donde mire, sólo veo personas conectadas al teléfono, supongo que haciendo grandes proezas en aras de la libertad y el progreso dada de su extremada concentración y desconexión total del mundo que les rodea. Pues bien, de toda esta gente tan afanosa que ves en el metro, en la sala de espera del dentista o haciendo cola, el 30% está leyendo conversaciones ya tenidas de algún programa de mensajería, otro 10% está manteniendo una conversación insulsa y poco juiciosa con un amigo, una persona que conoció hace 5 años de un día y con la que unas pocas veces al año manda un: "-Qué tal? Tenemos que volver a quedar!-" y el otro 10%, con alguien que ni siquiera conoce en persona, un tal "zeolón590" con el que echa partidas por ordenador, mientras ni siquiera ha saludado a la persona que tiene al lado en la cola y es más, su presencia hasta le resulta molesta. Del 50% restante,...

Efecto corriente, o sobre la autoestima insuficiente

Alguna vez te has parado a pensar en por qué haces lo que haces? Cuál es el verdadero motivo que subyace en gran parte de las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida? Eres realmente feliz haciendo lo que haces o, por el contrario, lo único que haces es adhesionarte a una corriente de felicidad percibida, que sigue fielmente un marco establecido por un mercado voraz, germen de las garras del consumismo? Es decir, eres feliz porque te sientes feliz o eres feliz porque te dicen que con este estilo de vida tienes que ser feliz? Este tema, que a priori puede resultar muy recurrente es, sin embargo, la asignatura pendiente que nunca logramos aprobar; si hablas con las personas, una por una, todas te dirán que estás en lo cierto cuando les postules el párrafo anterior. Sin embargo, acto seguido, una niebla, la de la adulación y el neón, cubre ese momento reflexivo y les reenganchará en esa espiral de felicidad previo pago. Y he aquí una de las obras maestras, una de las mayores...

El figurante

Esta es la historia de un tipo al que llamaban el figurante, un tipo normal, pero de vida apasionante. No sabía lo que era el trabajo, ni tener en la mano callos, Pero se lucraba, disfrutaba, con gente poderosa se codeaba, y así, wiskey tras wiskey, pasaban sus mejores años. Ya desde pequeñito no le gustaban los deberes, decía que eran para flojos e insignificante seres, pero cuando había trabajo en grupo, él figuraba y figuraba, y una vez tras otra, la mejor nota siempre se llevaba. En su época universitaria, nada de esto cambiaba, pues en cada clase, en cada seminario, figuraba y figuraba. Aprobaba las materias mediante trampas y chanchullos, engañando a trabajadores a los que denominaba: los suyos. Nada más graduarse consiguió su objetivo, un chalé, chica guapa y un deportivo. Y mientras en su compañía la gente curraba y curraba, él de nada se preocupaba, pues solamente figuraba y figuraba. Para qué trabajar, para qué hacer nada, si todo se lo llevaba aquél qu...

Libertad percibida

Comenzaré por un ejemplo; en cada rincón de la ciudad, cuando abres una revista, en las páginas más importantes de cualquier periódico y, por supuesto, inundando esa pequeña gran ventana a la que estamos tan enganchados, desde siempre te han vendido que un coche es sinónimo de libertad; es más, recuerdo hace unos años, que cursé una asignatura de medio ambiente, donde ni se planteaba como hipótesis el avance de la sociedad hacia un transporte público de uso masivo y generalizado, alegando que un coche es libertad y, por tanto, acciones de este estilo, atentaban contra la propia de los ciudadanos. Todo esto sabiendo a ciencia cierta que el transporte es uno de los sectores que más recursos energéticos gasta; no sólo en combustible asociado directamente a su fuerza motriz sino, por otro lado, debido a la enorme infraestructura necesaria para circular en coche con seguridad. Al parecer, cuando das el contacto de tu coche, un mágico mundo de oportunidades infinitas se abre ...

John Doe

John Doe es todos y ninguno; está y no está; es y no es; todo el mundo dice que existe, pero nunca nadie le ha visto; nunca nadie le ha conocido ni conoce a nadie que le haya conocido. Es el responsable de guerras, de masacres, de injusticias, del empobrecimiento de muchos para el enriquecimiento de unos pocos. Buscó en los árabes a un enemigo común para unificar Europa a través de las idílicas cruzadas, llevó las plagas al nuevo mundo para adueñarse de él. Cada vez que te tomas una Aspirina o abres una lata de Coca-Cola le estás enriqueciendo, a la par que envenenas tu cuerpo con sustancias adictivas que te llevan a una espiral de consumo y que hacen que John entre en una espiral de enriquecimiento ilimitado. Su riqueza es su condena; es esclavo de su fortuna, no puede parar de ganar dinero. Y cada céntimo que obtiene, lo saca engañándote o contaminando tu cuerpo; es poco más que un parásito alojado en tu sociedad, que la consume vorazmente sin aportar ningún beneficio. Dichosos ...

Gobiernos obsoletos; hacia la nueva Pangea

En tiempos inmemorables,  los cinco continentes convergían en una única y basta masa de tierra que aglutinaba en un mismo "continuo" todos los elementos que sobre ella moraban. Al parecer, por la propia naturaleza geológica de nuestro planeta, pangea se dividió inevitablemente, víctima de la voraz necesidad de expansión de sus propias entrañas, evolucionando hasta los cinco continentes que conocemos hoy y que, por supuesto, siguen su naturaleza fundamental de dinámico avance. Paradójicamente, como consciente anticipación de la inminente llegada del ser humano, engendrado por ella misma, la Tierra quedó dividida, como para intentar mermar las fuerzas de aquellos que la morarían en un futuro, dividiendo sus efectivos y creando rivalidad entre ellos; divide y vencerás. El ser humano ancestral, que vivía en pequeñas poblaciones, competía fervientemente contra el poblado contiguo, teniendo cada uno de estos su gobierno unilateral y que ejercía el poder de manera independiente. ...

Ego sum lux et veritas et vita

Toda nuestra ciencia, que es en definitiva un lenguaje creado para hacer factible la comprensión de lo que nos rodea, está basada en axiomas y postulados. Estos, pese a ser escasos, conforman la naturaleza más fundamental de toda nuestra tecnología y saber científico. Podríamos decir, pues, que para nuestra interpretación y dominio de la naturaleza se hacen imprescindibles. Curiosamente, la sociedad es algo natural, inherente a nuestra especie; es algo innato en nosotros. Por tanto, al no ser algo creado por nosotros, durante siglos hemos tratado de formalizarla para poder dominarla, al igual que "dominamos" el fuego o la fuerza hidráulica. Para ello se crearon axiomas y postulados, muchos de ellos recogidos en un brillante libro: "Polítca", cuya lectura recomiendo encarecidamente. De todos ellos, hay uno que me atrae y que despunta significativamente del resto; la unión, hace la fuerza . Es un axioma sencillo, a la par que brillante. Mi mente de científico auto...